sábado 10 de mayo de 2008

Casas en Auvers (1890)

A lo largo de la trayectoria artística de Vincent se desarrollan numerosas etapas como esta en concreto que pretendo tratar hoy, sus últimos meses de vida en Auvers. Durante estas distintas etapas, la pintura de Van Gogh también refleja su situación personal; esto se nota en el modo de emplear la pincelada, el colorido, los temas que plasma... Por eso, conociendo su vida, podremos asociar su obra a un periodo u otro. En esta etapa próxima al suicidio, Van Gogh refleja como nunca su estado de ánimo y esto sucede con esta obra "Las casas de Auvers". La idea de pintar las viviendas de Auvers es empleado con bastante frecuencia en estos últimos meses por Van Gogh. Y aquí es dónde hay que ver lo gran artista que era porque de un tema que para otra persona puede pasar como algo común, el lo transforma en una auténtica obra de arte y le dedica con gran esmero sus horas de trabajo para intentar que la tela quede con el mejor resultado posible, esforzándose en cada pincelada que dá. Aquí Vincent opta por emplear tonalidades oscuras contrastadas cuidadosamente con colores brillantes.

Fijaros en ésta obra; esto queda reflejado como podemos apreciar con los colores malva y amarillo o con el verde y rojo de los tejados de las casas. Es importante destacar que el uso de los colores complementarios fué muy empleado por los artistas impresionistas, y Van Gogh lo lleva a cabo en multitud de obras suyas. La pincelada que usa está muy cargada de pintura. Son trazos enérgicos, pero muy precisos. Crean una sensación bastante clara de dinamismo como podemos apreciar en la vegetación y en el cielo. Precisamente los cielos de Van Gogh son muy "especiales", porque están cargados de mucho movimiento (parecen que las nubes no paran de moverse constantemente) y a esto también contribuye el empleo de tonalidades tan acertadas y coordinadas que realiza en sus obras.

Desde mi punto de vista, es un artista que arriesga mucho pero que también acierta tanto en la combinación de colores, como en la perspectiva que escoge para plasmar sus temas. Y esto lo valoro mucho, ya que le otorga a cada obra un toque muy personal y por tanto no imita a otros artistas. Sus trabajos son el claro reflejo de su personalidad y eso merece mi admiración total.

domingo 27 de abril de 2008

El barrio Vessenots en Auvers (1890)

Saludos desde mi rinconcito particular...Hoy la pintura que trato tiene un significado especial. Esta es la primera obra de Vincent que yo pude ver cuando tenía 16 años, en Madrid en el Museo Thyssen. Cuando la tuve frente a mi pude hacer realidad mi sueño, poder contemplar una obra de mi artista preferido. Luego, por circunstancias de la vida, he tenido la ocasión de volver a ver esta obra de nuevo y otras muchas otras de él y espero en Junio volver a tener frente a mis ojos la obra de Van Gogh, ya que tengo en mente planeada una pequeña escapada a Madrid...


Tras haber pasado una temporada en el sanatorio de Saint-Rémy a consecuencia de una de sus últimas crisis, Vincent decide pedir el alta voluntaria y trasladarse a Auvers, lugar en el cual vivió hasta acabar sus días. Durante este último periodo trabajó de una manera agotadora día a día, sin apenas descansar. Es en esta etapa cuando realiza este lienzo, El barrio Vessenots en Auvers. Aquí vivía el Doctor Gachet. En mi opinión el cuadro es una mezcla de sensaciones; por un lado el colorido es "encantador", con un uso exquisito del color, ya que emplea tonos amarillos, verde pistacho, azul. o blanco, (el color blanco estuvo reflejado en esta última etapa de su vida en multitud de sus obras). Esta armonía de colores se mezcla con unas pinceladas intensas y muy marcadas, con trazos en continuo movimiento (dan sensación de inestabilidad o nerviosismo). Destaca el amplio paisaje con trigales, el cual ocupa la práctica totalidad del cuadro, y al fondo en un segundo plano las casas de Vessenots y las colinas.
Creo que Vincent quería transmitir una sensación de libertad en esta obra, cómo una "liberación" después de haber pasado un tiempo ingresado en el Sanatorio de Saint- Rémy. Y para ello empleó colores muy luminosos así cómo una amplia perspectiva para plasmar este trabajo. Aunque también estaba atravesando momentos personales muy duros en estos últimos meses de vida, los cuales acabarían llevando a Van Gogh al suicidio. Esta inestabilidad emocional se palpa en sus pinceladas y queda reflejado en sus últimos trabajos. Sin lugar a dudas una obra plagada de sentimientos y sensaciones encontrados, y cómo no, de ese toque de misterio que rodea la vida y obra de Vincent.

sábado 19 de abril de 2008

Almendro en flor (1890)

Saludos a todas y todos desde mi rinconcito! He pensado hablaros de esta obra de Vincent porque me transmite muchos recuerdos, por diversos motivos: fué de las primeras obras que conocí del artista, me transmite alegría y paz por el colorido y el hecho de escoger estas bonitas flores. Además me trae recuerdos de mi pueblo porque cuando me asomaba a la ventana de mi casa veía los almendros en flor y sabía que la primavera empezaba a asomarse frente a mis ojos.

El significado de la obra no puede transmitir más ternura; Vincent se entera en enero de 1890 que ha sido tio, y es que Johanna la esposa de su hermano Théo ha dado a luz a un niño, al cual llaman Vincent Willem cómo su tío y padrino. Van Gogh al enterarse de esta feliz noticia está radiante y pleno de felicidad. Es por ello que decide dedicarle una obra a su nuevo sobrino. Y de ahí la idea de este bonito lienzo. Las hermosas flores blancas del almendro simbolizan el nacimiento de una nueva vida.
Cuando Théo y Johanna reciben el cuadro les parece tan hermoso que deciden colgarlo en la pared sobre la cuna del pequeño Vincent Willem.

El pintor se esfuerza en acabar con la mejor precisión esta bella tela y se afana en ello. Aquí se aprecian las pinceladas con más seguridad, el trazo es más preciso. El fondo pasa a un segundo plano para dar un mayor protagonismo al almendro y a sus delicadas flores. Vincent marca el contorno de las ramas con una línea oscura. El uso del tema floral presente en esta obra hace recordar la admiración que sentía Van Gogh por las estampas orientales.

Os voy a recordar lo que escribió Vincent a Théo en relación a esta obra: "El trabajo resultó bien; el último cuadro fueron ramas en flor. Ya verás, de mis trabajos es quizás el he pintado con más paciencia y mejor, con mucha calma y pinceladas más seguras".

viernes 4 de abril de 2008

El Tejedor (Nuenen 1884)

En Septiembre de 1883 finaliza su estancia en la Haya y viaja sólo a Drente tras su ruptura con su mentor Mauve. Se refugió en una soledad que se hizo demasiado dura para Vincent, pero que le acompañó prácticamente toda su vida de una u otra manera.


A los tres meses regresó a su casa de Nuenen para instalarse en un estudio en una casa vecina a la parroquia. Allí pintó en mayo de 1884 El tejedor. Este aparece sentado frente a su telar, y en primer plano la gran maquinaria que ocupa casi todo el cuadro. En sentido metafórico Vincent quería dar la sensación de que la máquina "se tragase a la persona haciéndole formar parte de esta".

Merecen destacar la escasa luminosidad de la lámpara, así como la dureza del esfuerzo del obrero y la dignidad de la vida del trabajador. Aquí queda reflejada la implicación de Van Gogh en mostrar la dura vida de los obreros implicándose el mismo en sus trabajos como ocurriese en la mina. El también era un marginado y sabía lo duro que era sobrevivir en un momento social tan complicado. En su primera etapa son muchas las obras en las que aparecen campesinos, mineros, tejedores...

Era totalmente opuesto a la industrialización y al mundo de las máquinas, el cual "degradaba al ser humano", según sus propias palabras. Según Vincent: "el arte debía ser del pueblo y para el pueblo".

Sobre el tejedor se refirió: "En cuanto al trabajo, tengo entre manos un cuadro de grandes dimensiones sobre un tejedor. Con el telar de frente y la figura - una silueta oscura - recortada contra la pared blanca... Estos telares me van a dar todavía muchos quebraderos de cabeza, pero son unos temas tan hermosos, toda esa vieja madera de encina contra una pared grisácea; estoy plenamente convencido de que es bueno pintarlos". (Carta a Théo, 1884).

sábado 15 de marzo de 2008

Gachet

Paul Gachet nació en 1828. Estudió medicina y realizó multitud de estudios sobre todo tipo de enfermedades mentales, aunque se preocupó especialmente por la "melancolía". Pero no solamente era médico; era un auténtico apasionado de la pintura. El mismo llegó a realizar varias obras y era un coleccionista de obras de pintores poco conocidos.


Cuando se instala en Auvers todo tiene otro sentido para el. Y es que este lugar se convirtió en refugio de inspiración para multiud de artistas, entre otros muchos para Vincent Van Gogh.

Trató a numerosos artistas cómo ocurriría con Pissarro. Esto hizo que conociera a pintores de la talla de Cézanne o Guillaumin. De hecho, Théo el hermano de Van Gogh pidió ayuda a Pissarro para intentar trasladar a su hermano de Saint - Rémy a Auvers y este le recomendó al prestigioso Doctor Gachet.

Van Gogh diría de él: "He encontrado en el Doctor Gachet a un amigo... y algo como un nuevo hermano, así de parecidos somos física y moralmente también. El es muy nervioso y también muy extraño" (escrito el 3 de Junio de 1890). "Lo que más me apasiona es el retrato, el retrato moderno. No busco hacerlo a través de un parecido fotográfico, sino por medio de la expresión de nuestras pasiones, utilizando nuestra ciencia y gustos modernos en cuanto al color. Así el retrato del Doctor Gachet nos muestra un rostro del color de un ladrillo recalentado y tostado por el sol, con la cabellera pelirroja y una gorra blanca, en un entorno con paisaje de fondo de colinas azules y su traje es azul ultramar".

jueves 6 de marzo de 2008

Vincent y la vida en la mina


Wasmes, Abril de 1879

"No hace mucho he hecho una excursión muy interesante, he pasado seis horas en una mina. Y además en una de las minas más viejas y más peligrosas de los contornos, llamada Marcasse. Esta mina tiene muy mala reputación a causa de los muchos accidentes que en ella se producen, tanto en el ascenso como en el descenso, tanto a causa del aire asfixiante o de las explosiones de grisú, como del agua subterránea o del hundimiento de antiguas galerias. Es un lugar sombrío y a primera vista todo en su proximidad tiene un aspecto melancólico y fúnebre.

Los obreros de esta mina son generalmente personas demacradas y pálidas de fiebre, tienen el aspecto fatigado y gastado, ajado y viejo antes de tiempo, las mujeres en general están descoloridas y mustias. Alrededor de la mina están las viviendas miserables de los mineros, con algunos árboles muertos y completamente ahumados, hileras de arbustos, montones de basura y de cenizas, montañas de carbón inutilizable,etc. Maris habría hecho un cuadro admirable".


Cuesmes, 20 de Agosto de 1880


Querido Théo:

"Si no me equivoco , tú aún tienes los trabajos de los campos de Millet. ¿Quieres tener la bondad de prestármelos por cierto tiempo y de enviarmelos por correo?

Debes saber que estoy esbozando grandes dibujos según Millet y que dibujo Las horas de la jornada y también El sembrador.

He garabateado un dibujo que representa a unos carboneros que van a la mina por la mañana, en medio de la nieve, a lo largo de un sendero bordeado por un seto de espinas, sombras que pasan y se distinguen vagamente en el crepúsculo; al fondo se esfuman en el cielo las grandes construcciones de las minas.

Te envío el croquis para que puedas imaginártelo. Pero siento la necesidad de estudiar el dibujo de la figura en maestros como Millet, Breton, Brion o Boughton u otros. ¿Qué me dices del croquis? ¿Te parece buena idea?..."

martes 26 de febrero de 2008

La siesta (1890)

En primer lugar quiero disculparme por no haber podido escribir antes pero es que llevo unos dias que no paro; entre hacer las tareas en casa, ir a trabajar, hacer la compra,etc (y un montón de cosas más)...no he tenido tiempo. Y ahora que encuentro un poco de calma os quiero escribir un poquito. He pensado que hoy os hablaré de La siesta (1890).

Van Gogh era un artista que se inspiraba mirando a su alrededor, viendo la gente como trabajaba, las personas que se sentaban en el Café, las bonitas flores que florecían en primavera o las estrellas tan luminosas que brillaban en el inmenso firmamento. Aunque el para plasmar sus obras estudiaba la obra de otros artistas como ocurriese con este lienzo, en gran parte inspirado en una obra similar de Millet. Lo que no cabe duda es que siempre inspiraba a sus trabajos su toque tan personal, tan único y tan "misterioso", si me permitís la palabra.
Vincent realizaría a lo largo de su trayectoria artística multitud de obras basadas en lo cotidiano, la vida diaria, los hábitos y costumbres populares. En este caso refleja a unos campesinos descansando en un momento de su jornada de trabajo. Quizás fatigados tras un dia caluroso y arduo. Reposan sobre un gran montón de paja y junto a ellos destacan en un primer plano sus hoces y un par de zapatos que el hombre se ha descalzado buscando algo de comodidad. Al fondo a lo lejos se aprecia un carro junto a unos animales, empleado por los segadores y otro gran montón de paja. El color amarillo empleado por Vincent es muy intenso. Este color lo empleó mucho para realizar sus obras.
Van Gogh adoraba el campo, pasear y ver la gente trabajando, ganándose el sustento (como ocurriese con Los comedores de patatas, los cuales ellos mismos cultivan los alimentos que después ingieren). Le entusiasmaba adentrarse en los amplios campos de trigo, los campos de amapolas, siempre con su caballete al hombro y una tela junto a un puñado de pinturas.
Y lo principal es que admiraba cómo la gente se ganaba el pan con tanto esfuerzo y sacrificio. El sabía muy bien lo duro que era conseguir un poco de dinero para comer o para comprar material con que realizar sus obras. Por eso respetaba tanto a estas personas, y que mejor medio para demostrarles su admiración que reflejar sus tareas, sus trabajos y sus costumbres que a través de lo que el tan bien sabía hacer, pintar.

martes 19 de febrero de 2008

Fragmentos de Cartas a Théo

Buenas noches. Hoy he pensado dejar escritas estos fragmentos de cartas que he rescatado del libro: "Cartas a Théo". Cuando vas leyendo sus cartas ( son como una especie de diario), puedes comprender mejor muchas de sus obras, de los momentos que pasó. Es un recorrido por la vida y obra de Vincent de la mano de las palabras que le escribiría a su adorado hermano Théo. Dicen así:

Amsterdam, 18 de Agosto de 1877:

"Me había levantado temprano y vi los obreros que llegaban a la obra con un sol magnífico. Te habría gustado ver el aspecto particular de ese río de personajes negros, grandes y pequeños, primero en la calle estrecha dónde había muy poco sol y luego en la obra. Después desayuné un trozo de pan seco y un vaso de cerveza; es un medio que Dickens recomienda a los que están a punto de suicidarse, como particularmente indicado para alejarlos durante un tiempo todavía de su proyecto. Y aunque no se esté del todo en esta disposición de espíritu, es bueno hacerlo de tiempo en tiempo, pensando en el cuadro de Rembrandt Los peregrinos de Emaús."


Wasmes, Junio de 1879:
No conozco mejor definición de la palabra arte que ésta: "El arte es el hombre agregado a la naturaleza, la realidad, la verdad, pero con un significado, con una concepción, con un carácter, que el artista hace resaltar, y a los cuales da expresión, "que redime" que desenreda, libera, ilumina. Un cuadro de Mauve o de Maris o de Israels dice más y habla más claramente que la misma naturaleza."


Wasmes 15 de Octubre de 1879:

"Una mejora en mi vida - ¿no la aspiraba, no tenía necesidad de ella acaso?- . Quisiera mejorarme aún más. Pero precisamente porque lo aspiro tengo miedo de "remedios peores que el mal". ¿Se puede ser riguroso con un enfermo si se entera del valor de su médico y si prefiere no ser curado al revés o por un charlatán?."

viernes 15 de febrero de 2008

Autorretrato con la oreja vendada y pipa (1889)

En este retrato podemos apreciar la imagen del pintor tras haberse amputado la oreja durante la discusión que mantuvo con el pintor Paul Gauguin y que desembocó en una de las crisis más graves que tuvo Van Gogh. Cuando se cortó la oreja acudió a un club nocturno y la gente que se encontraba allí fué la que avisó a la policia que se desplazó hasta el lugar. La noticia corrió como la pólvora y en apenas unos minutos la multitud abarrotaba el lugar. Hay que decir que esta obra fué realizada tan sólo unos dias después de que sucediesen los hechos.

En la tela Vincent aparece con el rostro serio, fumando tabaco en su pipa como a el tanto le gustaba, de hecho hasta el último suspiro de vida estuvo fumando en su cama. Contrastan los colores empleados; el fondo es casi plano usando el rojo intenso para contrastar con el verde del abrigo que porta Vincent. Este juego de contrastes ya lo empleó en otras obras como el Café de noche interior. Quizás podemos relacionar este uso de contrastes con el estado psíquico del artista y calificarlo como un simbolo de identidad empleado en determinadas obras.